Fuente: 24-encuentromujeres.com.ar/porquetucuman.php |
viernes 9 de octubre de 2009
Cómo se eligió Tucumán como sede
Mujeres de todo el país debaten en Tucumán
Mujeres de todo el país debaten en Tucumán
Jueves 8 de Octubre de 2009 11:05 | Según las organizadoras del XXIV Encuentro Nacional, unas 14.000 personas ya comprometieron su participación.
Fotos
ORGANIZACION. La comisión organizadora ajusta los detalles para el fin de semana. GENTILEZA
DIFUSION. Las participantes distribuyeron volantes en la peatonal Muñecas. GENTILEZA
Tucumán será sede del XXIV Encuentro Nacional de Mujeres durante el próximo fin de semana y, de acuerdo a la comisión organizadora, aseguraron su presencia 14.000 participantes.
El encuentro, convocado bajo la consigna "Algo cambia en cada mujer que participa", comenzará el sábado 10 y se extenderá hasta el lunes 12, al mediodía, desarrollándose gran parte de sus actividades en instituciones educativas de la capital tucumana, como el colegio Nacional, la escuela Bartolomé Mitre y la Facultad de Derecho, entre otras, informó Verónica Camacho.
La inauguración de la ya tradicional cita anual se realizará el sábado en el club Tucumán Central, y luego arrancarán las actividades en los distintos talleres, añadió Silvia Masmud. Entre ellos, se destacan la situación del sexo femenino en relación a la familia, la sexualidad, la salud, la violencia, la anticoncepción y el aborto, entre otros.
En forma paralela, se desarrollarán actividades culturales en una carpa que se instalará en la plaza Urquiza y en salas de teatro. El domingo habrá una peña folclórica. Para ese mismo día, a las 18, está prevista una marcha que partirá desde la plaza Urquiza y que pasará por la plaza Independencia, aunque aún no se determinó el recorrido definitivo. LA GACETA ©
Fuente: http://www.lagaceta.com.ar/nota/347284/Informaci%C3%B3n%20General/Mujeres_todo_pais_debaten_Tucuman.html
lunes 21 de septiembre de 2009
Encuentro por el caso Pandolfi
| Un encuentro público y abierto se realizará el viernes 25 de setiembre, a partir de las 18, en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de General Roca. El objetivo es poner en debate la práctica profesional y la práctica docente en la Universidad Pública, y la cuestión ética en el caso Pandolfi, a través de un Intercambio de ideas y opiniones. En la actividad participará Diana Maffia, doctora en Filosofía y ex Defensora del Pueblo Adjunta de la ciudad de Buenos Aires. La acompañarán en el panel la abogada María Angélica Acosta (Zainuco y Servicio Socorro Violeta) y las consejeras estudiantiles de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Lorena Riffo y Belén Spinetta. El encuentro se desarrollará en el aula 35 de la FADECS, organizada por la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Comahue (Adunc); la Colectiva FeministaLa Revuelta; el Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, y el asentamiento Roca de Adunc. Convocan a la actividad El Colectivo de Trabajadores de la UNCo; las agrupaciones estudiantiles Cepa e Independencia FER; la Especialización en estudios de la mujer y de género de la UNCo; Sin Cautivas; El Centro de Educación Popular e Intercultural de la Facultad de Ciencias de la Educación; la asociación Zainuco; la asociación civil Newen Koñi y la Cooperativa de Trabajo (8300). Para ampliar información contactarse con el correo debatepandolfi@gmail.com o a los teléfonos0299 154380036/0299 156348300. Fuente: http://rionegro.com.ar/blog/hijasdeeva/index.php?mode=viewid&post_id=150 | ||
sábado 18 de abril de 2009
viernes 10 de abril de 2009
Socorro Violeta en "Las 12"
experiencias
Ojos nuevos
La violación de una niña de once años y la pena mínima aplicada al agresor por cuestiones técnicas alertó a un grupo de mujeres sindicalistas, educadoras y activistas sobre la necesidad de intervenir con herramientas propias tanto en los ámbitos judiciales, cuanto educativos y médicos, allí donde la violencia se reproduce de manera naturalizada. Poder despejar la mirada y ponerse en acción es el sentido de la consejería para mujeres que este grupo formó en Neuquén y que inauguró a propósito del último Día Internacional de la Mujer.
Por Roxana Sandá
El lanzamiento ocurrió el 10 de marzo último, en el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer, pero las motivaciones asomaron antes, cuando en enero de 2008 activistas de la colectiva feminista La Revuelta, de Neuquén, conocieron un fallo judicial en el que se condenaba a cuatro años de prisión domiciliaria al ex policía Esteban Muñoz, abusador y violador de una niña de 11 años, que dejó embarazada. El tribunal dictó una pena mínima argumentando que hubo “coito interfémora” (sin penetración completa). Se realizaron denuncias públicas y manifestaciones de repudio, pero Muñoz volvió a su casa y la víctima parió ese bebé. “Vimos en el caso la necesidad de hacer reclamos en los campos legislativo, educativo, judicial y de la salud pública, y surgió nuestra propuesta de la consejería legal y en derechos sexuales y reproductivos Socorro Violeta, para mujeres heterosexuales, bisexuales, lesbianas, personas trans y travestis”, explicó Ruth Zurbrigen, activista de La Revuelta y trabajadora de la educación pública.
La decisión de comprender y contener un abanico amplio se manifestó “cuando empezamos a pensar este proyecto, porque consideramos relevante trabajar una formulación que nos permitiera desnaturalizar en su propia designación la heterosexualidad y la dicotomía varón-mujer, para incorporar otros géneros”.
De la iniciativa participan la Asociación de Trabajadores de la Educación (Aten) y la Asociación de Docentes de la Universidad del Comahue (Adunc), que habilitaron sus sedes para el funcionamiento de la consejería bajo el principio de decisión sobre el propio cuerpo. El nuevo espacio captura experiencias de las feministas europeas de los sesenta y setenta, pero según Zurbrigen avanza “a partir de innumerables reclamos que recibimos vinculados con diferentes formas de violencias de género y en particular por las injusticias machistas del Poder Judicial sobre quienes denuncian”.
En estos años, La Revuelta atendió una gran cantidad de casos relacionados con violaciones, abusos sexuales y violencias machistas y sexistas. “Nos encontramos con que muchas veces las víctimas son trabajadoras de la educación o hijas o hijos de trabajadoras de la educación. Creemos que esta propuesta generará mucho ruido en el interior de los sindicatos.” Por caso, sobre la última semana de noviembre recibieron siete consultas, de las cuales tres involucraban a docentes denunciados por situaciones de abuso sexual hacia sus hijas.
Socorro (por los Socorros Rosas de las feministas europeas italianas cuando el aborto era ilegal) Violeta (porque es el color indiscutiblemente feminista) funciona como servicio de asesoramiento legal contra la violencia y en cuestiones que involucran derechos sexuales y reproductivos, para revitalizar la información sobre disponibilidad y accesibilidad de métodos anticonceptivos, quirúrgicos y de tratamiento adecuado y humanizado. “Se trata de una búsqueda de acciones solidarias en los ámbitos sindicales de los que somos parte –remarcó Zurbrigen– y de generar conductas de autodefensa de derechos reproductivos de las mujeres, exigiéndole al Estado que garantice el cumplimiento de la normativa vigente.”
La elaboración de una base de datos de carácter anónimo sobre las problemáticas que acerquen las mujeres servirá como brújula para formular un observatorio de las cuestiones de género que articule con otros organismos estatales y organizaciones de la sociedad civil. “El objetivo es efectuar un relevamiento serio y amplio de la violencia de género que en mayor medida afecta a las mujeres.”
También proponen un servicio optativo de seguimiento de causas y acompañamiento a juicio por medio de acciones legales y efectivas, para proteger derechos cuando los canales institucionales encargados de resguardarlos omitan hacerlo.
“En innumerables casos, las denuncias y actuaciones efectuadas por las mujeres no obtienen respuesta institucional o es deficiente o inadecuada, denegándoseles la protección de sus derechos u obstaculizando el acceso a la Justicia.” La búsqueda, entonces, “es considerar el litigio como una herramienta de incidencia en las políticas públicas, en instancias de reclamo y de protección en aquellos casos de impacto”.
Durante el primer año, la consejería funcionará una vez por semana en las sedes de Aten y Adunc de la ciudad de Neuquén, con asistencia de activistas de La Revuelta y de las abogadas María Angélica Acosta Meza y Blanca Beatriz López, que colaboran en esta colectiva feminista e integran la Asociación Zainuco, en defensa de los derechos de las personas detenidas. En una segunda etapa se crearán otros centros de atención en las seccionales gremiales de San Martín de los Andes y Plottier, que ya solicitaron el servicio. Para la activista, “el feminismo que tiene futuro es el que articula proyectos y acciona con otros sectores de la sociedad, y en Neuquén estos sindicatos son lugares de referencia y resistencia”.
En los fundamentos para la creación de la consejería se sostiene que abrir los ojos o, mejor, mirar de otra manera, puede ser una experiencia difícil. Podría, por ejemplo, obligar a nombrar nuevamente aquello que los años han enseñado a reconocer como un paisaje habitual, esperable, familiar. Podría pasar que allí donde suele depositarse lo confiable aparezca, apenas disimulado, el retrato de lo que se creía lejano y ajeno.
“Son riesgos de la naturalización”, concluyó Zurbrigen. “Hay todo un mundo con un entorno de violencias asimiladas como naturales que reside en diferentes espacios de convivencia. Por eso consideramos que lo personal es político y que muchas veces una conversación, una indicación de dónde acudir se constituyen en intentos de empezar a sanar injusticias.”
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lunes 16 de marzo de 2009
sábado 14 de marzo de 2009
Por qué no abortaría
Porque puedo hablar y moverme. Y decidir con quién me acuesto. O no.
Porque puedo cuidarme sola y, llegado el caso, cuidar a un bebé.
Por todo eso –y tanto más– no abortaría.
Por todo eso, también, entiendo a las mujeres que deciden hacerlo. Y a las que no.
Pero en las que no puedo dejar de pensar es en las otras.
Las que no pudieron decidir nada. Como P.B., la chica santiagueña de 22 años con un retraso psicomotor severo, imposibilidad de ubicarse en el tiempo y el espacio y episodios de autoagresión a la que alguien violó en noviembre. P.B hoy está embarazada y, como siempre sucede, ya le ha crecido alrededor una cohorte de arcángeles siniestros, de querubines Unabomber. Gente de dedito insigne y Biblias llevar, dispuesta a lanzarte con un Éxodo o un Eclesiastés por la cabeza en cuanto “algo” (una chica discapacitada, violada y embarazada, por ejemplo) ose romper la paz de los cementerios.
Alguna vez, hace mucho, creí que no estaban tan equivocados. Fui a Acción Católica, “misioné”, la serie completa. Pero mi Cristo siempre fue el que echaba a patadas a los mercaderes del templo. El que se enamoraba de María de Magdala. El mismo que mucho después volví a ver en la Puna, vestido de cura y repartiendo preservativos entre la gente que ya no quería tener más chicos.
Alguna vez, hace de esto mucho también, yo conocí a una enferma de Dios.
Una suerte de Eleanor Rigby, pero sin poesía. No se perdía una sola misa y competía con otros bichos de iglesia por pasar el limosnero, esa especie de colador de café donde se junta plata para obras de caridad. Según ella, a más rato recorriendo la iglesia en busca de donaciones, menos minutos vuelta y vuelta en el spiedo de Mandinga. Recuerdo que había transformado su casa en una suerte de free shop celeste, con un exorbitante nivel de estampitas por metro cuadrado. Eso sí: como nunca le gustó que el pobrerío se asomara a otear esa muestra gratis del más allá, se la pasaba llamando a la policía para que despejara de crotos el frente de su casa. Y, cada tanto, la emprendía en voz alta “contra las negras éstas que viven embarazadas, andá a saber de quién”.
–Yo conozco una así –le dije–.
Es una chica muy jovencita. Y pobre. Quedó embarazada de alguien que no es su esposo.
–¿No te dije? ¡Qué espanto! ¿Y cómo se llama?
–María. María de Nazareth.
Desde ese día ya no fui bienvenida en su casa. Ni en la iglesia. Pero aprendí algo: los prejuicios nublan la vista. Y a veces, sólo a veces, el amor también.
–¿Lo ve? Ahí está. Es ése –me dijo años más tarde el ecografista.
Y era ése, nomás. Dante, todavía pececito azul en mi barriga, pataleando a más no poder. Lloré tanto que no pude ver nada. Pero aquel día entendí algo más: que a un hijo lo hace, antes que cualquier otra cosa, el amor con el que se lo mira. O no.
Fabiana, en cambio, dice que nunca lloró. La entrevisté hace años, para una nota sobre el aborto. Las chicas como Fabiana casi siempre son eso: testimonios en notas, numeritos en las encuestas. “Casos.” Miles de Fabianas conforman el grueso de la cifra negra del aborto en la Argentina. Una de cada tres mujeres embarazadas en este país, dicen, termina Fabiana. A ella su mamá la hizo abortar a los doce.
–Fuimos a lo de una vecina. Primero me puso unos tallitos de perejil. Después comencé a sangrar, pero mi mamá decía que si íbamos al hospital iban a llamar a la policía –me contó entre susurros.
Al final le metieron agujas de tejer Nº 3. Terminó en el hospital.
No se murió, pero casi. Se quedó sin útero. Y sin lágrimas.
Decir que alguien está “a favor” del aborto es casi tan ridículo como decir que alguien es fan de las molotov o del napalm. Una sandez (atento ahí, el forista incisivo: se la dejo servida para que meta el golazo de su vida haciendo un juego de palabras con mi apellido) redonda, perfectísima. A favor o en contra son –cada vez estoy más convencida– lujillos de clase media. Nadie que conozca de cerca la tristeza y la sangre que hay detrás de un episodio como éste puede decir que está “a favor” del aborto, como quien se confiesa hincha de Sacachispas. Adivino que se está, en todo caso, a favor de hacer de la salud sexual y reproductiva una política de Estado, seria y en serio, y del aborto legal una alternativa, aun cuando sea la más terrible. Pero en este país, para muchas, la biología sigue siendo destino.
No, definitivamente yo no abortaría. Por todas esas razones del principio, que en última instancia hacen a una sola: porque puedo elegir no hacerlo. Porque no quiero. Porque tengo la información, los recursos, la compañía y la libertad necesarios como para no quedar embarazada si no se me antoja, primero, y para zafar de la maldición del tallo de perejil y de las agujas de tejer, después. Y eso, Dios nos perdone, es mucho más de lo que alguna vez tendrán tantas Fabianas.
Por F. Sández
fuente: criticadigital.com
miércoles 11 de marzo de 2009
Aprueban una ley contra la violencia de género
Fuente: criticadigital.com





